martes, 23 de julio de 2013

¿Cómo puede el rejoj pararse?, Pedro Jimenez de la Rua

¿cómo puede el reloj pararse?
Estoy parado, fumo cigarrillos y echo las cenizas en una olla vieja.
Estoy parado frente a las puertas del mundo. Pensando.
¿Qué puedo hacer aquí?
Escuchar el motor de los coches.
La gente por la calle haciendo preguntas estupidas,
el volumen del equipo de música.
Mirar las moscas, aquí son especialmente gordas y peludas
vibran buscando comida, como miles de personas cada día ahí fuera.

Fuera sí, pero dentro no hay viento,
cuando la vida está parada no existen las tormentas.
Los tejados tienen goteras de aburrimiento.
Todo se transforma así en sed y aburrimiento.
La calma se mete en las cosas, en las estanterias
en los libros gastados, en el colchón maloliente.
En la madera comida por dentro, como mi propia vida.
Son fisuras, pequeñas fisuras que tengo por todo el alma.
A veces me dan miedo. Porque veo el reloj parado. Se para.
Parece que todo va a quebrarse y pienso,
¿que prentende el puto reloj al pararse?